D. G. C. / D. C. M.
El ex alcalde de Lorca Miguel Navarro fue detenido acusado de un presunto delito de malversación de fondos el pasado 26 de mayo y quedó en libertad con cargos tras prestar declaración ante el juez Sergio Romero. Durante su comparecencia, el ex primer edil aseguró que nunca tuvo la sensación de que se produjeran desajustes en las cuentas de la empresa municipal de limpieza de Lorca (Limusa) y que nunca tuvo conocimiento de que concejales y el ex gerente de la compañía realizaran viajes para ver partidos del Real Madrid y el Barcelona en la Champions League ni que organizaran fiestas.
Navarro reconoció que uno de los concejales que se ocupó de la gestión de la empresa durante su mandato, Jesús Molina, "no era una persona preparada ni capacitada para ejercer de consejero delegado de Limusa, pues desconoce cómo ejercer un control económico mínimo". Asimismo, el ex regidor aseguró que una vez se encontró con entre 10 y 15 facturas de gastos de representación de su cargo de alcalde que él mismo había pagado de su bolsillo. Como no había dinero en el Ayuntamiento, Miguel Navarro llamó al gerente de Limusa, que se llevó las facturas y le entregó en mano el dinero. El hecho de que le entregara el dinero en efectivo le pareció "raro" al mismo Navarro, según manifestó en su comparecencia. Asimismo, el ex alcalde socialista reconoció que alguna vez pudo haberse equivocado y, por error, meter alguna factura de alguna comida familiar como gasto de representación, pero negó que fuera una práctica habitual durante sus años en la alcaldía.
En su declaración, Miguel Navarro señaló que los viajes y las comidas injustificadas cargadas a Limusa se pudieron hacer a sus espaldas y dijo que él como primer edil nunca utilizó una tarjeta de crédito con cargo al Ayuntamiento.