CARLOS ILLÁN / TERESA DOMÍNGUEZ
Una red internacional de tráfico de estupefacientes ha sido desarticulada a raíz de que un velero, de 22 metros de eslora y que partió desde La Manga del Mar Menor, fuera interceptado en aguas de Ibiza por la Guardia Civil con 3.928 kilos de hachís camuflados en su interior.
El Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de Valencia inició, después del verano del pasado año, la investigación de una red internacional de narcotráfico muy jerarquizada y que tenia un gran dispositivo de seguridad y autoprotección. La labor policial se reforzó con el apoyo de Vigilancia Aduanera y de la policía de Polonia.
El momento culminante de la operación 'Pellele' o 'Pincho', como se bautizó en un primer momento, llegó en abril, cuando un velero con bandera inglesa partió desde La Manga hasta aguas de Marruecos, donde recogió un cargamento de otras embarcaciones en alta mar. Después tomó rumbo hacia la península, con el propósito de almacenar una parte de ese cargamento en Tarragona y Castellón, desde donde sería vendido al menudeo en diferentes puntos de Valencia y Cataluña. El resto de la mercancía sería transportada hasta Polonia.
Sin embargo, cuando el velero se encontraba en aguas de Ibiza, la Guardia Civil abordó la embarcación y descubrió la droga, deteniendo entonces a las tres personas de nacionalidad inglesa que estaban en el interior.
En ese momento comenzaron las detenciones de los implicados, que alcanzó hace unos días la cifra de 42 acusados y la incautación de tres barcos, de una pistola de 9 milímetros parabellum, un revólver de fogueo, diez vehículos de gama alta e importantes cantidades de dinero que han sido aprehendidas en la operación de la Guardia Civil.