M. G.
Antonio Belmonte, responsables de investigación de la empresa Tuna Graso, apenas ha dormido esta semana. Una de sus principales tareas es lograr la reproducción en las granjas de atún que su empresa posee en el litoral cartagenero. Su trabajo está siendo todo un éxito, de hecho, en tan sólo un día ha logrado recoger más de 25 millones de huevos.
"Esta investigación se lleva a cabo en Cartagena porque el Grupo Fuentes es uno de los principales exportadores de atún rojo del Mediterráneo. Nosotros no podemos controlar el estado del mar, pero sí podemos cuidar al máximo la alimentación de los atunes, asegurarnos de que las redes están limpias y de que los anclajes están en perfectas condiciones, entre otras cosas. Este año hemos tenido muchísima suerte porque hemos echado la hormona y en 72 horas el atún ha empezado a reproducirse echando huevas y esperma", explica Belmonte, ante la atenta mirada de Fernando de la Gándara, que es el coordinador del proyecto.
El buen estado del mar también ha contribuido al éxito de esta investigación, ya que ha permitido recoger un gran número de larvas, algo que hubiera sido impensable con marejadilla.