M. J. G.
José Blanco, titular de Fomento, quiso echarle un cable al secretario general del PSRM, Pedro Saura, atribuyéndole el mérito de haber convencido al Ministerio para que hiciera la variante de Camarillas, una obra esperada durante décadas, que el PSOE dejó ya en proyecto en 1996, cuando el PP ganó las elecciones, y que fue olvidada después, hasta el accidente Chinchilla de 2003, en el que perdieron la vida 19 personas. Tras la victoria de Rodríguez Zapatero de 2004 se retomó el proyecto. Ante los altos cargos de Murcia y de Castilla-La Mancha que acudieron al acto, José Blanco se refirió a la variante de Camarillas como una actuación "que tanto reivindicó y con la que tanta lata dio Pedro Saura". Añadió que se trata "de la obra más relevante de la línea Madrid-Cartagena" y destacó su importancia en "la vertebración de España y sus territorios". Añadió que permitirá que los trenes a Madrid alcancen velocidades de 220-250 kilómetros por hora y aprovechó para recordar a las autoridades manchegas que se van a suprimir 23 pasos a nivel.