A. G. M.
Tras tener en sus manos los vídeos grabados por los detectives privados, que acudían a las clínicas ilegales haciéndose pasar por clientes, el Colegio Oficial de Dentistas de la Región ha puesto los hechos en conocimiento de la Fiscalía de Murcia para que actúe de oficio, así como de la consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad Autónoma. El presidente, Oscar Castro, subrayó que "ellos no pueden actuar si no hay una denuncia previa, por lo que debemos aportar este tipo de pruebas para que sepan que se está cometiendo un delito".
El representante de los dentistas murcianos consideró que este tipo de actos "suponen un gran daño a la salud pública porque pueden acarrear consecuencias graves como enfermedades, infecciones, trasmisión de hepatitis o Sida de un paciente a otro".
Sin embargo, se quejó de que existen problemas a la hora de resolver estos casos como la lentitud de la Justicia por el colapso de trabajo que tienen y una legislación benévola que no aplica penas ejemplarizantes a quienes actúan de forma ilegal. Así, puso como ejemplo la última sanción que se ha puesto en un tribunal murciano a uno de los falsos dentistas, concretamente la semana pasada. En este caso, se trata de una persona que trabajaba en su domicilio del municipio de Molina de Segura, a quien se ha castigado con una multa de algo más de 500 euros, "una sanción insignificante para el daño y los riesgos que provocan, algo que es inconcebible en países vecinos".