M. J. G.
José Manuel Claver, que ayer fue elegido presidente del Sindicato Central de Regantes del Trasvase en sustitución de Francisco del Amor, apeló a la lealtad de los parlamentarios de Murcia, la Comunidad Valenciana y de Almería para salvar el agua del Tajo, anteponiendo los intereses de la Región a los dictados de sus respectivos partidos. Claver, que ha sido secretario general del Sindicato desde su creación, en 1982, y secretario de la comunidad de Regantes del Campo de Cartagena desde hace treinta años, se comprometió a defender el Acueducto "con coraje, con tesón y con agallas" y advirtió a los detractores de esta obra que "no nos vamos a amilanar".
Su candidatura fue la única que se presentó durante el plazo abierto tras la renuncia de Francisco del Amor. José Manuel Claver, que se declaró "un apasionado del agua", se comprometió a defender el Trasvase "en los despachos y en la calle". Recordó que las dos convocatorias celebradas en Murcia en defensa del Trasvase "sí han sido grandes manifestaciones y no la de Talavera de la Reina", celebrada el pasado sábado.
Advirtió de que los regantes "nos vamos a jugar el ser o no ser de esta obra" con las negociaciones del Estatuto de Castilla-La Mancha y el plan de cuenca del Tajo, por lo que se lamentó que "el resultado final dependerá ahora de las decisiones de los políticos", a los que acusó de recurrir a argucias como "la reserva estratégica o cualquier otro invento de tapadillo". En este sentido, advirtió de que si llegan a ser aceptadas las pretensiones de Castilla-La Mancha, ni siquiera habrá trasvases para el abastecimiento de la población. Su impresión es que las vacaciones parlamentarias impedirán aprobar el nuevo Estatuto antes del verano, por lo que cree que será necesario esperar hasta el próximo periodo parlamentario para conocer el desenlace de las conversaciones que mantienen los grupos parlamentarios desde el pasado otoño.
Para evitar un pacto que acabe creando tales impedimentos que imposibiliten los trasvases al Segura, José Manuel Claver apeló a la lealtad de los parlamentarios de Murcia, de la Comunidad Valenciana y de Almería, para que antepongan los intereses de sus electores a los de sus partidos. "La voluntad de nuestros diputados debe ser inequívoca. No caben componendas ni pasteleo. Lo contrario sería traicionar a sus electores", afirmó.
Recordó que el Trasvase está regulado por las leyes, la primera de las cuales es de 1971 y ha cumplido ya 38 años, y dijo que en un Estado de Derecho hay que cumplir la legislación. Acusó a los dirigentes de Castilla-La Mancha de intentar confundir al ligar los derechos sobre las aguas de la cuenca del Tajo al territorio autonómico dependiente del Guadiana y se lamentó de que el Trasvase es "una obra desconocida" incluso para muchos murcianos.