DAVID CANELLADA.
El año 2008 se ha convertido en el más sangriento del último lustro. Con un total de 25 homicidios -hubo días en los que incluso se registraron hasta dos crímenes en una misma jornada- el pasado año superó la trágica marca de 24 crímenes registrada en el año 2005.
Este dato -recogido en la Memoria del Instituto de Medicina Legal de Murcia- supone en la práctica la consolidación de la tendencia al alza que se inició en el año 2005 y que tuvo su reflejo en el año 2007, cuando se produjeron 22 crímenes en la Región. Sólo el año 2006 -cuando se registraron 12 homicidios- volvió a las cifras que habían sido habituales durante los primeros años de la década (12 también en el año 2004 y 16 en el 2003).
Una de las características que se mantienen es el arma empleada en los crímenes. Ya en el año 2005, más de la mitad de los homicidios estuvieron relacionados con peleas y reyertas en las que uno de los contendientes esgrimía un arma blanca. Lo mismo sucedió el año pasado. En total, 16 de los 25 homicidios se produjeron con un arma blanca (64%). Además, hubo cinco fallecimientos por golpes y traumatismos (20%), tres por arma de fuego (12%) y uno por sofocación.
La memoria del Instituto de Medicina Legal también revela que más de la mitad de las víctimas eran varones (56%). En este sentido, es significativo el aumento de mujeres asesinadas (11 en 2008). En el año 2007, tan sólo seis víctimas eran mujeres, mientras que en el 2006 fueron cinco y cuatro en el 2005.
Además, seis de cada diez víctimas eran españolas, mientras que nueve de ellas eran extranjeras y hubo una a la que no se pudo identificar. En cuanto a los tramos de edad, la memoria destaca que la mayor parte de los homicidios se produjeron en la franja comprendida entre los 30 y los 40 años (10 víctimas).
No obstante, cabe mencionar también la presencia de tres víctimas menores de diez años, un dato especialmente trágico que multiplica por tres las cifras recogidas en años anteriores. De hecho, ningún menor fue víctima de homicidio en el año 2007, mientras que los años 2006 y 2005 registraron un caso cada uno. En el caso del año 2008, se trata de la menor que falleció en Fortuna como consecuencia, presuntamente, de los malos tratos y las agresiones sexuales de su padre, y de los dos pequeños de Yecla que fueron asesinados por su padre minutos antes de suicidarse.
Estos 25 homicidios, no obstante, supusieron únicamente el 7% del trabajo de los especialistas del Instituto de Medicina Legal. Según reveló ayer el director de este centro, Emilio Pérez Pujol, los 22 especialistas que integran la plantilla tuvieron que realizar un total de 743 autopsias en 2008, lo que supuso un ligero descenso respecto a los 785 del año anterior y los 787 del 2006. El 48% de estas muertes se debió a causas naturales, mientras que algo más de la mitad (52%) fueron muertes violentas. La estadística, además, revela que el porcentaje de hombres fallecidos es muy superior al de mujeres (556 hombres frente a 186 mujeres, lo que supone el 75% de los fallecimientos).
En este apartado -además de los 25 homicidios-, la estadística incluye también los suicidios (hubo 114 frente a los 103 del año 2007) y las muertes accidentales (242 en 2008 frente a las 317 del año anterior).