EFE. BILBAO. La viuda de Eduardo Antonio Puelles García tuvo que ser ingresada en un centro hospitalario después de oír la explosión de la bomba que mató a su esposo y sufrir una crisis nerviosa, según informó el alcalde de Arrigorriaga, Alberto Ruiz de Azua. El inspector de la Brigada de Información de Bilbao Eduardo Antonio Puelles García tenía 49 años, estaba casado y era padre de dos hijos. Dos de esos hijos tuvieron que ser trasladados junto a su madre al centro hospitalario, bastante afectado.
El inspector residía en la calle donde se ha producido el atentado y su esposa "desde el 'minuto 1' estaba convencida de que (la víctima de la explosión) era su marido", explicó Ruiz de Azua.
En el lugar del atentado también pudo verse a una hermana y a otros familiares de la víctima visiblemente afectados tras comprobar que Puelles estaba en el interior del vehículo.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el lehendakari Patxi López, visitaron a la familia en el centro hospitalario poco después de conocer la noticia y les dieron su apoyo. Además, ofrecieron su ayuda para la organización del sepelio y de los funerales.