ANA GARCÍA. La presidenta de la Asociación Defensor del Paciente, Carmen Flores, se mostró ayer sorprendida por que un plan de este calado contemple que los pacientes pueden decidir sobre su tratamiento conjuntamente con el médico que les atiende. "Es absolutamente ridículo porque un paciente no puede asumir una responsabilidad como esa, al tiempo que incluso supone una falta de respeto hacia los profesionales que ejercen la medicina", afirmó.
Según destacó, "es positivo que se haga hincapié en el control de la automedicación, que se apueste por un uso racional del medicamento o incluso que se sancione la venta de fármacos a través de Internet, pero si se da este poder a los pacientes habrá problemas, por lo que considero que la Administración no ha pensado lo que está haciendo".
Carmen Flores consideró que hay otras fórmulas para lograr la participación ciudadana en el ámbito de la salud, "pero no se puede consentir que cualquier ciudadano participe en las decisiones sobre fármacos o medicamentos porque tienen un total desconocimiento y no están capacitados para entrar en este ámbito", señaló la presidenta de la Asociación Defensor del Paciente.