C. F.
Un centenar de invitados, menús de más de 50 euros, barra libre, música en directo, payasos, castillos hinchables... Las comuniones se habían convertido en pequeñas 'minibodas' cuyo gasto representaba el sueldo de un mes y algo más de las familias murcianas; tanto es así que algunos se veían abocados a pedir créditos para celebrar el evento por todo lo alto. Pero eso era antes de la crisis. Ahora, según señala Jesús Pacheco, vicepresidente de Hostemur (Federación Regional de Empresarios de la Hostelería), se ha reducido casi a la mitad el número de comensales -disminuyendo a unos cincuenta de media-, por lo que las fiestas de las comuniones "han vuelto a ser lo que han sido siempre, celebraciones familiares, enfocadas sobre todo a los niños". Estos recortes presupuestarios afectan también al precio de los menús, que según señala Jesús Pacheco, ahora están rondando los 45 euros de media.
A pesar de todos estos intentos para ahorrar, las familias murcianas se están gastando de media lo mismo que el año pasado -3.600 euros-, según un estudio realizado por UCE-Murcia, donde se destaca que al menos la cifra no se ha incrementado de un año a otro como venía ocurriendo hasta ahora. Desde esta organización de consumidores destacan que "las familias, en general, miran más el precio y habrá muchas que reduzcan bastante el presupuesto, mientras que otras tendrán un gasto más elevado porque cuentan con más medios o porque piensan que se trata de un día especial y merece la pena hacer un esfuerzo".
El caso es que, dicen en UCE-Murcia, "muchos al final contratan al fotógrafos y encargan los recordatorios como en años anteriores, aunque con algunos recortes en el presupuesto". También hay familias que buscan alternativas como que un familiar se encargue de la fotografía, hacer los recordatorios en casa (si se tiene idea y facilidad para las manualidades) o celebrar la fiesta en el campo.
El montante
De hecho, lo que gasta una familia murciana puede variar mucho, pasando de 1.700 a 4.000 euros de media, según los estudios realizados por diferentes organizaciones de consumidores y usuarios. Y es que, además de lo que cuesta la celebración en sí (el principal gasto), al montante hay que sumale el traje -que puede rondar los 300 euros en el caso de las niñas y 180 en el de los niños-, aunque muchos optan por 'reciclar' el de algún familiar; los recordatorios; las fotos; la peluquería; la ropa de los padres; los regalos a los invitados,...
La UCE-Murcia recomienda elaborar un presupuesto previo, que incluya un margen para los imprevistos y comparar precios. Por este mismo motivo, las organizaciones de consumidores aconsejan reservar el restaurante con bastante antelación para tener más posibilidades de elección. Asimismo, la UCE considera que las familias que no se puedan permitir estos gastos desorbitados deben buscar alternativas, como puede ser realizar en vez de una comida una merienda en la propia vivienda.
Otro capítulo a tener en cuenta en las comuniones es el de los regalos, aunque estos hacen mella en el bolsillo de los invitados. De hecho, en los últimos años es habitual que las familias pongan listas de regalos en comercios y grandes almacenes, como se hace en las bodas.