EFE
Este control tendrá en cuenta tanto que toda la documentación del local está en regla, como que las instalaciones cumplen todos los requisitos en la práctica.
Su incumplimiento grave podrá acarrear multas para los propietarios de hasta 90.151 euros y la paralización de la actividad.
Según el director general de Industria, Energía y Minas, José Francisco Puche, "con este trabajo se visitarán prácticamente todas las discotecas existentes y gracias a estos controles tratamos de garantizar la seguridad de los usuarios de los establecimientos públicos de la Región"
Estas inspecciones vienen reguladas en el artículo 14 de la Ley de Industria y están enmarcadas en un plan anual que se publica en el Boletín Oficial de la Región de Murcia, donde se incluyen otras instalaciones que también se inspeccionarán a lo largo del año.
La inspección consta de una primera fase documental, a través de la que se comprobará que se dispone de las correspondientes autorizaciones de las instalaciones que tenga la discoteca.
También, se solicitarán los contratos de mantenimiento que sean obligatorios para asegurar que se han pasado las revisiones e inspecciones periódicas oficiales. Con esto, además, se observa si se está realizando un mantenimiento adecuado de las instalaciones por parte de personal técnico cualificado.
Asimismo, en una segunda parte técnica se realiza una inspección visual de todas las instalaciones, para comprobar si el funcionamiento es correcto y si las mismas reúnen las condiciones de seguridad reglamentarias.
Se realizarán algunas mediciones para comprobar que las protecciones y elementos de seguridad funcionan correctamente, y que por lo tanto, la instalación es adecuada al uso que se destina, es segura para los usuarios y puede continuar en servicio.
Los sistemas objeto de inspección son las instalaciones eléctricas, de climatización y de protección contra incendios, que son las principales infraestructuras de que dispone una discoteca.
Además, todas cuentan con un reglamento de seguridad que deben cumplir.
Si se detecta un defecto reglamentario en una instalación que comporte un peligro grave para las personas o las cosas, si existe una falta de mantenimiento en las instalaciones o si se detecta cualquier falta de colaboración con la Administración en la labor inspectora se sancionará con una infracción grave. Cualquier otro incumplimiento se sancionará con una infracción leve.