EFE
La Luna al alcance de todos. Parece un sueño imposible de cumplir, pero este es uno de los objetivos del programa "Constellation" con el que la Agencia Aeroespacial estadounidense (NASA) aspira a volver a poner un hombre en el satélite natural de la Tierra e iniciar los tan esperados viajes tripulados a Marte.
Pero cada vez el sueño se hace más real y el público pudo ver hoy por primera vez el prototipo de "Orion", el módulo en el que viajarán los próximos astronautas a la Luna.
"Orion" estuvo expuesto hoy al aire libre en Washington, en el parque del National Mall, frente al museo del Aire y del Espacio, donde científicos, ingenieros y miembros de la NASA explicaron al público cómo serán las próximas expediciones lunares que se realizarán con el objetivo de abrir una base permanente.
"En 2020 seremos capaces de aterrizar en la Luna y de realizar misiones permanentes de seis meses", aseguró a Efe Alan Rhodes, el director adjunto del programa de pruebas y verificación del programa "Constellation".
"Estamos planeando construir bases en la Luna así que, cuanto más aprendamos, cuanto mejor sepamos cómo funciona este vehículo, mejor sabremos cómo construir esos asentamientos", dijo.
Diseñada sobre la base de los transbordadores Apolo, pero mejorando su tecnología, "Orion" tendrá capacidad para transportar una tripulación de hasta seis miembros hasta la Estación Espacial Internacional (EEI) y cuatro hasta la Luna, frente a los tres que podían subir en los Apolo.
Lo que comenzará como una misión espacial es la base para un proyecto mucho más amplio, ya que esperan que "no solo sea una misión científica, sino también una misión que abra la posibilidad de vivir en la Luna para todo el mundo".
La intención de la NASA, una vez que se retomen las misiones a la Luna, es "empezar a estudiar todas las necesidades para tener presencia permanente que nos permita llevar más y más gente y explorar todos los maravillosos tesoros que puede haber en su superficie y todo el conocimiento que nos espera allí", explicó.
Pero la NASA ya también aspira a "enviar personas a Marte en un vehículo similar en 2030", dijo Rhodes.
La primera misión de "Orion", que sustituirá a los actuales transbordadores, deberá realizarse antes de 2020, según los planes de la NASA.
Con sus 16,5 metros de diámetro y un peso de 8 toneladas, "Orion" será un vehículo multiuso que podrá trasladar nuevos ocupantes y suministros a la EEI, podrá acoplarse a un módulo de descenso y, en las próximas décadas, a vehículos espaciales que serán montados en una órbita terrestre.
A diferencia de los transbordadores que llegan al espacio adosados lateralmente al cohete impulsor, la nave "Orion" viajará como las cápsulas "Apolo", montada en la cima de un cohete, en los que la NASA también está trabajando el Ares I y el Ares V, así como en el módulo de alunizaje Altair.
Los preparativos ya están en marcha, especialmente en el Centro Espacial Kennedy (Florida).
Richard Banko, ingeniero del Naval Surface Warfare Center (NSWC), que estudia las condiciones que deben darse para que la cápsula resista el impacto en el agua cuando vuelva a la Tierra, dijo a Efe que están comprobando la resistencia de la escotilla y de los flotadores que evitan que se hunda.
De momento la prueba se ha hecho en una piscina, pero el prototipo se va a llevar ahora a Florida, donde el equipo comprobará su resistencia al oleaje y al mar.
Está previsto que en 2015 se haga el primer lanzamiento de prueba con astronautas y en 2020 se cumpla el sueño de volver a la Luna.