ANDRÉS TORRES
Desembarcaron en una cala de Calblanque a primera hora de la tarde del jueves, esquivaron el radar del Sive y hasta a la patrullera de la Guardia Civil que salió en su busca cuando detectaron que navegaban frente a la costa cartagenera. Su embarcación fue localizada en la playa, vacía. Y tampoco el gran despliegue de la Guardia Civil por los montes de la zona de Los Belones con la ayuda de un helicóptero dio con ellos. Tras cruzar el Mediterráneo, el cansancio no les impidió llegar hasta la ciudad de Cartagena, donde se acabó su aventura en busca de una vida mejor. La Policía Nacional detuvo ayer por la mañana a cuatro magrebíes que procedían de esta patera que consiguió alcanzar tierra sin ser interceptada en el mar y cuyo número total de ocupantes se desconoce. Uno de ellos fue arrestado tras dar un tirón al bolso de una señora, a la que tiró al suelo, lo que le originó una brecha en la cabeza. Fue en la calle Salitre y, al poco tiempo, gracias a la descripción de testigos, fue detenido junto al aparcamiento de la Plaza del Rey. Los otros tres magrebíes fueron detenidos tras cometer varios hurtos en la calle Mayor y en la calle del Carmen. Los cuatro están en Comisaría a la espera de ser trasladados al centro de internamiento de extranjeros.
El mes de agosto ha comenzado a patera por día. Y es que ayer fue interceptada la tercera por tercer día consecutivo. Salvamento Marítimo rescató a sus diez ocupantes, todos varones de origen argelino y en aparentes buenas condiciones, a 14 millas al sur de Cartagena.
Los magrebíes llegaron al puerto de Cartagena pasadas las siete de la tarde, donde los voluntarios de Cruz Roja les ofrecieron comida y la ayuda necesaria para que se recuperarán de la travesía.