ANDRÉS TORRES
Trabajo seguro y formación garantizada. Eso es lo que ofrecen las Fuerzas Armadas en sus convocatorias anuales de plazas y, con los tiempos que corren, en los que el paro juvenil en España supera el 40%, es una oferta prácticamente irrechazable. Sin duda, esta coyuntura económica ha influido notablemente en que el trabajo en la oficina de reclutamiento de Cartagena, ubicada en el edificio de Servicios Generales de la Armada de la Muralla del Mar, se haya incrementado de forma considerable en el último año. Y es que el número de jóvenes cartageneros que quieren ser marineros profesionales de la Armada española se ha disparado. Y las solicitudes para alistarse que se han recibido en la oficina se ha multiplicado por seis en apenas un año.
Así, si en 2010 el número de solicitantes era de 131, al año siguiente la cifra se elevó hasta los 610 solicitantes. Es cierto que las plazas publicadas para 2010 en la zona del Mediterráneo sólo fueron doce y eso pudo hacer desistir a muchos posibles aspirantes, pero otros años en los que el número de plazas era muy superior al actua –en el año 2008 fueron más de ochocientas las que salieron para la zona del Mediterráneo– no se superaron los doscientos aspirantes. De hecho, a excepción de 2011, hacía cinco años que no se superaba el techo de los doscientos solicitantes en la oficina de reclutamiento de Cartagena, a pesar de la tradición militar de la ciudad portuaria.
De hecho, en los años 2007, 2008 y 2009, no se cubrieron todas las plazas que se convocaron y quedaban cientos de vacantes libres. La brusca bajada de plaza de 2010 garantizaba cubrir el cien por cien de las convocadas y en 2011, se presentaron en Cartagena 610 solicitantes para las 91 plazas que se convocaron en todo el Mediterráneo.
De manera global y dentro de la totalidad del territorio nacional, el aumento de las solicitudes ha sido significativo, pasándose de las 42.000 en 2009 a las 70.000 de 2011.
La Armada atribuye este significativo incremento en el número de aspirantes para alistarse al cambio de modelo para incorporarse a las Fuerzas Armadas y sostiene que las elevadas cifras de desempleo juvenil han influido en menor medida, aunque también la señala como un causa de referencia.
Ahora, está por ver cómo afectan los recortes anunciados en el Ministerio de Defensa a la convocatoria de plazas de este año, aunque todo apunta a que los tres Ejércitos van a tirar mucho de lo que ya tienen.