LUIS CAÑIVANO
Cientos de cartageneros vieron ayer a Raquel Rubio López proclamarse como primera Dama de Honor y Reina infantil del Carnaval, en el pabellón de deportes Wssell de Guimbarda. «Me ha gustado mucho participar, estaba muy nerviosa cuando he tenido que bailar pero al final he ganado. Llevo desde Navidad ensayando la actuación, ha sido duro pero no voy a olvidar los carnavales de 2012 en mi vida», dijo Raquel.
El espectacular traje que vistió sobre el escenario es el resultado de tres meses de trabajo de la comparsa Divertilandia. «Después de tanto tiempo de esfuerzo y trabajo y de llegar de madrugada a casa porque había que terminar el traje, esto es una recompensa, estamos muy orgullosos», dijo María Dolores Bernel, diseñadora del disfraz de Raquel, que estaba afónica de tanto celebrar la victoria.
«Hacer el traje ha sido un trabajo muy laborioso. Tiene cerca de 400 electrodos, más de 30 metros de tubo y unas 30 ruedas, nos ha quitado horas de sueño terminarlo», comentó Juan Francisco, uno de los padres que han construido el enorme traje.
La comparsa Divertilandia tiene motivos para estar orgullosa, no sólo por la victoria de este años, sino porque en siete años que llevan compitiendo en estas fiestas han ganado cinco coronas de Reina del Carnaval infantil y dos primeras Damas de Honor.
Andrea Francés y Natalia Romero tampoco fueron menos y consiguieron ser la segunda y tercera Dama de Honor respectivamente, por su talento y desparpajo sobre las tablas. Ambas lucieron unos trajes muy logrados y arrancaron los aplausos de los asistentes.
Y es que, lo que había ayer organizado en el pabellón de deportes era una auténtica fiesta de carnaval, con Don Carnal y Doña Cuaresma como animadores en el escenario, que hacían que pequeños y mayores cantaran e incluso bailaran con ellos, y eso que los carnavales no han hecho más que empezar.