MARÍA JESÚS GALINDO
Los pacientes de diálisis dejarán de tener que desplazarse hasta las instalaciones de la empresa Nefroclub Carthago, en el polígono Cabezo Beaza, para recibir su tratamiento. El Servicio Murciano de Salud (SMS) tiene un concierto desde hace años con esta clínica que presta servicio a los enfermos del Rosell. Nefrología atiende unos 240 pacientes que reciben tratamiento en el Rosell y en dos centros privados, en Cabezo Beaza y en San Pedro del Pinatar.
El contrato con Nefroclub Carthago vence este año y teniendo en cuenta que con la apertura del nuevo hospital de Santa Lucía, el Rosell tendrá más espacios libres, el SMS ha sacado a contratación la gestión de este servicio, de forma que la futura adjudicataria se instalará en el hospital del Paseo «lo que redundará en beneficio de los pacientes», señaló ayer el jefe de Nefrología, Manuel Molina. El contrato será por seis años prorrogables y por 63,1 millones de euros.
Sin embargo, Socialistas por Cartagena (SPCT) denunciaron ayer que esta adjudicación «es un pelotazo sanitario para privatizar el servicio de diálisis del Rosell» y criticaron que «se permite a la adjudicataria se aproveche de las dependencias públicas del Rosell para hacer caja».
Molina contesto que el servicio de diálisis está concertado con centros privados, «aquí y en prácticamente todos los hospitales del país debido a lo costosa que resulta la maquinaria». El pliego de condiciones especifica que «la adjudicataria tendrá que adecuar los locales y dotar las instalaciones de la maquinaria necesaria, como monitores de constantes vitales y una planta de tratamiento de agua». Añadió que la empresa también se hará cargo de poner todo el personal, excepto la plantilla médica, ya que todos los enfermos serán controlados por los nefrólogos del SMS. En el Rosell habrá puestos suficientes para atender a 40 enfermos.
«Todos recibirán el mismo tratamiento. La empresa se hará cargo de suministrarles la medicación prescrita por el médico y si no cumplen pueden perder hasta el 25% de la facturación total», dijo.
Molina hizo hincapié en que los controles de calidad serán periodicos y que él mismo tendrá que dar cuenta de los resultados cada trimestre. Además, la Consejería ya se ha adquirido la maquinaria necesaria para el servicio de diálisis del hospital de Santa Lucía por 3,8 millones de euros. «Vamos a ser punteros porque tendremos la tecnología más avanzada», dijo.