A. T.
Pantalanes apuntalados porque se han derruido, fugas permanentes de agua potable que van al mar, canalizaciones descubiertas, basura amontada que desprende un olor insoportable y cajas de la luz destapadas. Ese es el resultado de los dos años de abandono que sufren en el puerto deportivo de Mar de Cristal, según denuncian los usuarios de los amarres.
El mantenimiento y la limpieza brilla por su ausencia en estas instalaciones desde que en el año 2006 se le acabó la concesión a la empresa que las gestionaba, aunque se hizo cargo del puerto hasta 2008 mientras se negociaba una nueva concesión, explican los afectados. La empresa solicitó la nueva concesión en 2006, pero no obtuvo respuesta de la Comunidad, que ante esta situación se encarga de facturar directamente a los usuarios de los puntos de amarre y el puerto se mantiene mediante un contrato de gestión con el antiguo concesionario, señalan las fuentes citadas. Dicho contrato vence en junio de 2009 y la Comunidad le dice al concesionario que no tiene dinero para renovar, pero continúa cobrando a los usuarios y deja el puerto abandonado a su suerte, «sin mantenimiento ni vigilancia ni control ni nada», denuncian los afectados.
La Comunidad le hizo una propuesta al antiguo concesionario de construcción de un nuevo puerto con un coste superior a cuatro millones de euros con marina seca subterránea, parking subterráneo y un edificio comercial con restaurantes. El concesionario no aceptó porque el coste es de imposible retorno. Ahora, plantea al concesionario un contrato anual de gestión compartida solicitando un canon superior a 120.000 euros anuales. Que tampoco ha aceptado.
Mientras tanto, los usuarios de los 162 atraques sufren este deterioro, pero ya se han cansado y hoy a las siete de la tarde celebran una reunión para decidir qué medidas adoptan para frenarlo.