J.V.
Cinco metros de playa en Cala Flores permanecerán cerrados al público hasta que los técnicos de la Demarcación de Costas inspeccionen el monte desde el que se produjo el desprendimiento el jueves pasado.
Fuentes del ayuntamiento de Cartagena explicaron ayer a esta redacción que, tras la caída de piedra del jueves pasado, el personal del Instituto de Servicios del Litoral se presentó a la zona para establecer la magnitud del mismo, «El área en la que se han producido no está dentro de la demarcación municipal, sino de Costas, por lo que deberán ser sus técnicos los que aseguren el lugar», señalaron las fuentes citadas.
El desprendimiento se produjo a última hora de la tarde del jueves, pero no se produjeron daños personales debido a que apenas había público en la playa a esa hora.
El ayuntamiento de Cartagena ha balizado la zona para evitar que los bañistas permanezcan en la misma debido al riesgo de nuevos desprendimientos.