MARÍA JESÚS GALINDO
El director general de Patrimonio Natural de la Comunidad, Pablo Fernández, dio ayer un ´tirón de orejas´ al ayuntamiento de Cartagena por no controlar el botelleo juvenil en la zona del Vivero, junto a las Salinas de Marchamalo. «No se trata de tirarnos la pelota unos a otros, pero tampoco puede ser que nadie ponga trabas a esta actividad si es molesta y puede afectar al entorno», dijo.
En este sentido, aseguró que, «a día de hoy, el botelleo no ha dejado ninguna secuela en el paraje protegido, según han comprobado los agentes medioambientales». Sin embargo, avanzó que su departamento a pedido a los citados agentes que intensifiquen sus rutas de vigilancia de forma más continuada.
El director general de Patrimonio Natural hizo hincapié que las Fuerzas de Seguridad, en este caso, la Policía Local «debería darse una vuelta por la zona y aplicar la normativa que prohíbe el consumo de alcohol. Está claro que no.
Fernández señaló que la zona donde llegan los plásticos y residuos procedentes del botelleo se encuentra dentro de los límites del dominio público terrestre, que es competencia de Costas. «Aún así nosotros limpiamos cada vez que detectamos que hace falta y lo seguiremos haciendo aunque nos cueste más dinero», dijo.
Por su parte, el concejal socialista Ángel Rafael Martínez afirmó que «si es cierto que el equipo de Gobierno ha gastado 15.000 euros en 6 días para que 10 trabajadores retiren los restos del botelleo, esto sería una muestra más de despilfarro de fondos públicos». Añadió que el Ayuntamiento está incurriendo en una «irresponsabilidad al gastar esta ingente cantidad de dinero simplemente por no hacer cumplir la normativa por la que se impide el consumo de alcohol en la vía pública.
El director general del Litoral, Gabriel Ruiz, replicó que esa cantidad es la que tendría que pagar el Ayuntamiento si contratase personal para limpiar, pero «no supone un coste adicional ya que se emplean los medios del Instituto Municipal del Litoral».