A. TORRES
La balaustrada de la Muralla del Mar tiene los días contadas. El Ayuntamiento asume que habrá que eliminarla tras agotarse la vía judicial para evitarlo. Y es que la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Región (TSJ) ha desestimado el recurso de súplica que presentó el Consistorio en el que alegaba la imposibilidad de retirar el remate superior del monumento de Carlos III sin dañar su estructura.
El tribunal insiste en que la cubierta de hormigón de la Muralla de Cartagena debe ser desmantelada y que compete al Ayuntamiento determinar la mejor forma de hacerlo.
La resolución del TSJ desestima el recurso de súplica presentado por el Ayuntamiento cartagenero contra una resolución anterior de febrero de este año e indica que "lo que la sala acordó en ese primer auto fue declarar que no existe imposibilidad de ejecución, lo que implica que la cubierta de hormigón sea retirada".
El tribunal añade que "cómo se resuelva técnicamente el problema de garantizar la seguridad de los viandantes con respeto a la integridad del monumento entra dentro de las facultades de la administración competente". Y es que la eliminación de este remate obliga a rebajar las aceras de la parte superior de la Muralla.
El portavoz municipal, Joaquín Segado, señaló que la vía judicial ha tocado a su fin y anunció que pedirán al ministerio de Fomento que asuma el coste de la retirada de la balaustrada, que fue el que financió estos trabajos con un proyecto del arquitecto Torres Nadal.
"Es un disparate"
"Estamos dispuestos a colaborar con ellos. Hasta ahora, nuestra estrategia común era ver cómo podíamos mantener el remate, ahora nos toca estudiar la mejor forma de retirarlo", señaló Segado, quien añadió que pese a que respeta la decisión judicial, le sigue pareciendo "un disparate".