Cala Reona. Esta playa del municipio de Cartagena es la que más protagonismo ha cobrado en las últimas semanas en la aprobación del avance del Plan General de Ordenación Urbana.
El problema es que el Ayuntamiento reserva en este espacio situado entre Cabo de Palos y Calblanque una superficie de 60 hectáreas para urbanizar. Esta idea ha provocado la alianza de ecologistas, vecinos y oposición, que consideran que debe prevalecer la costa virgen en esta zona. No les convencen las explicaciones del concejal de Urbanismo, Joaquín Segado, quien sostiene que sólo se abre la posibilidad a que se edifique en 15 de cada cien metros cuadrados de estos terrenos y que ni siquiera existe un proyecto para hacerlo. La alcaldesa Pilar Barreiro se ha aliado con su edil y defiende el derecho de la ciudad a un desarrollo sostenible en la zona y, pone como ejemplo, el área de La Manga Club.
Segado destaca que el PGOU es "escrupulosamente respetuoso con el medioambiente" y añade que de los 557 kilómetros de costa que tiene el municipio, sólo se plantea una posibilidad de construir en unos ochocientos. "El 71% de nuestro litoral queda libre", resalta.