AGENCIAS
La sección de oncología del Hospital Universitario Santa María del Rosell de Cartagena ha atendido 934 pacientes nuevos durante el año 2009, lo que supone un ligero descenso frente al año anterior en el que se registraron mil primeras consultas, informaron fuentes del centro sanitario en nota de prensa.
La detección precoz y los nuevos tratamientos selectivos, junto con la innovación tanto en tecnología como en investigación, han permitido a la unidad de oncología del Rosell mejorar las perspectivas de los diagnósticos de los pacientes oncológicos en el área de Cartagena y han convertido esta enfermedad en una patología con altas probabilidades de curación.
Así lo expone la doctora Carmen Santiago, directora de Continuidad de Procesos del Área de Salud II en su conferencia 'La oncología en el Área II de Cartagena: Pasado, presente y futuro', en un acto enmarcado dentro de las VI Jornadas 'Fuente Álamo por la Vida' y que organiza la Junta Local de la Asociación Contra el Cáncer (AECC) del municipio, en colaboración del Ayuntamiento, entre otros, y en la que también ha participado el especialista en oncología médica del Rosell, el doctor Pablo Cerezuela.
Un valor que, para la doctora Carmen Santiago "de momento no es determinante para concluir una tendencia descendente en el número de casos en el área de salud II de Cartagena que, desde el año 2000 en el que se pone en marcha la unidad de oncología en el hospital del Rosell, han ido incrementándose progresivamente, teniendo en cuenta también que el número de la población es mayor".
En cuanto a la incidencia, por tipo de tumores, los pacientes del área de salud II de Cartagena siguen la tendencia nacional. Los mayores casos se presentan en pulmón y próstata en los hombres; y de mama y colorrectales en las mujeres.
Para Carmen Santiago "potenciar la prevención es parte importante de nuestro trabajo y, por ese motivo, los pacientes oncológicos en Cartagena cuentan con un equipo que es multidisciplinar que va desde el médico de cabecera y los servicios médicos hospitalarios, que hacen el diagnóstico inicial, hasta servicios centrales como radioterapia, farmacia, laboratorio, anatomía patológica o nutrición.
Uno de los grandes avances en este tipo de enfermedades es la puesta en marcha de los nuevos tratamientos dirigidos, que permiten detectar y bloquear los genes cancerígenos sin realizar tratamientos excesivamente agresivos para otras zonas u órganos no afectados por metástasis, y que se han visto favorecidos por las innovaciones tecnológicas.