ANDRÉS TORRES
La zona comercial del muelle de Cartagena no levanta cabeza. La galería del muelle deportivo no sólo tiene buena parte de sus bajos cerrados desde hace años, sino que además, se han convertido en refugio de los 'okupas'.
Para más inri, la empresa Tamar ha dejado la concesión de estos locales después de ocho años. "El lunes acabó el plazo de concesión que teníamos con la Autoridad Portuaria y hemos pagado el canon religiosamente, pero no nos compensa seguir con la explotación de estos bajos, que nos han causado muchos quebraderos de cabeza", comentó un representante de Tamar.
Esta misma fuente señaló que desde hace ya varios meses, los 'okupas' se han instalado en los bajos que llevan tiempo cerrados. "En algunas ocasiones han forzado las puertas de las cristaleras y se han metido a dormir, pero también se meten debajo de los techos de las terrazas para protegerse", indicó el portavoz de Tamar.
Asimismo, resaltó que han denunciado en varias ocasiones esta situación, pero que no se han tomado medidas para evitar la presencia de estos 'okupas'. "Hasta el día de ayer no lo habían solucionado", subrayó.
Los únicos bajos que permanecían ocupados eran la tienda de náutica Equi-Naut y el restaurante Portonovo. El primero de ellos cerró a principios de este mes, mientras que el local de hostelería ha tenido que llegar a un acuerdo con la Autoridad Portuaria para continuar con sus puertas abiertas. "Ellos eran inquilinos nuestros y nos pagaban el alquiler a nosotros. No sé en qué situación quedan ahora y eso tienen que arreglarlo con el puerto", explicó el portavoz de Tamar.
Desde la Autoridad Portuaria confirmaron que la concesión de la galería concluyó el pasado lunes, aunque no les constaba que hubiera 'okupas'. Lo normal es que ahora se convoque un concurso para una nueva concesión.