MAR GÓMEZ
Alfonso Pagán está reescribiendo la historia de la cofradía marraja a base de trabajo y mucho tesón. El cronista de los morados lleva años buceando en los archivos municipales buscando textos y publicaciones de época. La experiencia le permite asegurar que muchos documentos que se creían perdidos están en casas particulares y que las fechas de creación de algunas agrupaciones son erróneas.
El comisario que pagaba la salida del tercio y del trono del San Juan Marrajo en los años veinte, Andrés Antón, era un falsificador que fue detenido en Madrid como cabecilla de su banda. Este hecho fue determinante para la creación de la asociación de San Juan Marrajo, que, según Alfonso Pagán, se constituyó realmente en 1929 y no en 1926 ó 1927 como aseguran los propios sanjuanistas.
Para hacer esta última afirmación Alfonso Pagán ha buceado durante años en el Archivo municipal buscando textos y publicaciones que le permitan conocer realmente la historia de la Semana Santa. De hecho, sus afirmaciones no gustan a todo el mundo. "Hay algunos que celebran aniversarios de creación de sus agrupaciones y no les gusta nada que les diga que la fecha es errónea, pero la historia es la historia", precisa Pagán, que ayer ofreció una conferencia en Cajamurcia sobre el origen de San Juan.
Para Pagán, el recuperar la historia de la cofradía, que tiene grandes lagunas debido a la pérdida de documentos durante la Guerra Civil española, es una vocación. "La historia de nuestra cofradía es algo que está por escribir realmente. De hecho, estoy convencido de que muchos documentos que se creen perdidos están en casas particulares. He encontrado pruebas de que algunos de esos documentos se vendieron al peso y no fueron destruidos como todos pensábamos", explica.
Alfonso Pagán lleva más de doce años sumergido entre hojas antiguas de periódicos y textos oficiales para eliminar algunos mitos y crear otros nuevos.
"El mítico orden de las procesiones nació realmente por los cables de iluminación. En los años veinte, los penitentes eran soldados que cobraban por salir y no guardaban el respeto que hay actualmente. De hecho, se levantaban el capuz y charlaban durante las procesiones", precisa Pagán.
El responsable del archivo de la cofradía marraja es un enamorado de la historia, y en especial de la época que transcurre entre los años 1917 y 1936, ya que fue entonces cuando se fraguó la Semana Santa que conocemos actualmente, ya que ahí surgieron las agrupaciones y el orden.
"Es apasionante ver cómo entonces cambian el esquema antiguo en el que unos pocos lo controlaban todo, ya que eran los que pagaban, y cómo fueron surgiendo las agrupaciones. Los marrajos eran los que tiraban para adelante en los cambios y los californios no les dejaban porque ellos tenían más financiación", explica Alfonso Pagán.