La diputada socialista, Teresa Rosique, rectificó ayer al portavoz popular, Joaquín Segado, y aseguró que cuando era concejala por Izquierda Unida nunca votó a favor de la urbanización en la ladera del Monte Sacro. "En los tres acuerdos que se firmaron sobre el PERI de esa zona yo siempre me mostré en contra de la concentración de viviendas. Así lo manifesté y emití un voto particular. Yo estaba de acuerdo en el realojo de la población del Monte Sacro, pero no en su concentración en un bloque de viviendas en esa zona", destacó ayer la diputada.
Rosique pidió a Segado que no "enrede" para distraer a la población de lo que se está haciendo en el Monte Sacro. "El PP ha hecho una limpieza étnica en esa zona. Ha echado a los vecinos por dos euros y ahora está todo en los juzgados. Además, en 2005 ellos ya sabían lo que había allí y a pesar de todo continuaron con el proyecto", aclaró Rosique.
En este mismo sentido se manifestó Juan Miguel Margalef, presidente de la Asociación de Defensa del Patrimonio, que acusó a Segado de cínico y temerario por achacar la responsabilidad de sus actos a otros.
Margalef reconoce que firmó un documento en el que se autorizaba la construcción en esta zona cuando era director de Cultura, pero alega que entonces se desconocían los restos que allí había y que se descubrieron en 2004. Asimismo, señala que actualmente nunca autorizaría esas obras.