JESÚS VIARTOLA
Votos a la carta, como en las elecciones generales, pero en esta ocasión repartidos en persona y no por correo. Los empresarios que no quisieron tomarse la molestia de utilizar alguna de las cabinas habilitadas en la Cámara de Comercio para cumplimentar su sufragio pudieron recoger directamente el sobre que unas amables azafatas contratadas por los dos grandes rivales, Mariano Rosique (actual presidente de la institución) y Miguel Martínez (aspirante y hombre fuerte de la patronal), suministraban a quienes no lo tenían claro o a quienes tenían prisa.
Para diferenciarse unas de otras, cada equipo de azafatas lucía en su indumentaria colores distintos. Las de Mariano Rosique, morado. Las de Miguel Martínez, azul. Y aunque las primeras lucían en sus camisetas consignas electorales pro Rosique, los votantes no pudieron leerlas porque la Junta Electoral obligó a que se abrocharan las chaquetas, ya que el día de las elecciones no está permitida la propaganda electoral, al menos en las instalaciones de la Cámara.
Las de Miguel Martínez estaban más pendientes de la calle y recorrían el camino entre las dependencias camerales y La Terraza del Sol, bar en el que el constructor montó su particular kiosco electoral, que a media mañana estaba muy concurrido.
Y es que la Cámara de Comercio se convirtió durante la mañana de ayer en un hervidero de empresarios que, engorrosa documentación en mano, se presentaban ante alguna de las seis personas dedicadas a autenticar sus datos y sus poderes -en caso de que representasen a empresas- para poder después dirigirse a una de las dos mesas electorales a depositar su voto.
Estuvieron todos los que tenían que estar. Además de Rosique y Martínez, el tercer candidato a la presidencia, José Hernández Mondéjar, que calificó de "tercermundista" el sistema electoral de las Cámaras de Comercio. "Es mucho más fácil el proceso de embargo a un empresario si no paga impuestos que votar en las elecciones", dijo. También se dejó ver por la Cámara el presidente de los empresarios de Cabezo Beaza, José Javier Gómez-Vizcaíno, quien no ocultó su respaldo a Miguel Martínez.
Todos tuvieron oportunidad de intercambiar impresiones, establecer alianzas y hacerse promesas de apoyo, aunque hay quien dice que el resultado estaba claro desde hace seis meses.