Los pasos del tratamiento médico para dejar el tabaco son los siguientes:
n Test de adicción a la nicotina: El médico evalúa el nivel de dependencia física del paciente al tabaco. Una vez determinado se trata de combatir el síndrome de abstinencia física que sufre el enfermo cuando deja de fumar. Para ello se utilizan sustitutivos de la nicotina, como los parches y los chicles; así como otros inhibidores del tabaco, como el zyntabac y el champix o comprimido de vareniclina.
n Tratamiento Psicológico: En los casos más difíciles el médico deriva al enfermo a la psicóloga del Rosell para que el paciente se someta a una terapia grupal que le ayude a combatir su dependencia del tabaco. El médico trata de que el enfermo reconozca los motivos que le empujan a querer dejar de fumar para fomentarlos al máximo.
n Cooximetrías: Pruebas periódicas para medir el nivel de monóxido de carbono exhalado, que suele ser muy alto en los fumadores. Conforme avanza el tratamiento debe de disminuir.
n Revisiones periódicas: El médico trata de determinar si el enfermo ha recaído y por qué motivos lo ha hecho para combatirlos. El mono físico que produce la falta de nicotina y que dura unos tres meses es la principal causa de recaída.