MAR GÓMEZ
El Ayuntamiento ha dado marcha atrás y no ampliará el área donde se aplica la Ordenanza Reguladora de Aparcamiento (ORA) a pesar de que en el último año se han perdido trescientas plazas debido a la peatonalización del centro y a las obras de remodelación de varias calles que se han llevado a cabo gracias al Plan E.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Comercio y Turismo, Javier Herrero, señaló que la ampliación no se llevará a cabo ni ahora ni a lo largo de este año, a pesar de que en septiembre se anunció que se establecerían nuevos aparcamientos de pago en la calle Wssel de Guimbarda, desde Reina Victoria hasta la prolongación de Jorge Juan.
Fuentes municipales indicaron a esta redacción que la ampliación no se llevará a cabo "porque no es el momento adecuado", debido a la crisis y a la mala situación económica generalizada.
La pérdida de estas trescientas plazas de aparcamiento no afectará a los ingresos de la empresa que se ocupa de la gestión de la ORA, ya que ésta cobra un canon establecido. Quien peor parado saldrá por esta medida será el propio Ayuntamiento, ya que sus ingresos sí se reducirán.
Hasta el pasado año, la empresa concesionaria del servicio se ocupaba de la recaudación y cobraba en función de ésta. Sin embargo, con la nueva contratación, la empresa cobra un canon establecido, de 1,2 millones. A partir de esa cantidad, todo lo que se recaude será para el Ayuntamiento, aunque la empresa concesionaria también se quedará con un pequeño porcentaje por su gestión.
Si la recaudación estuviera en algún momento por debajo de 1,2 millones de euros, las pérdidas serían asumidas por la empresa concesionaria del servicio, aunque el Ayuntamiento también se haría cargo de una pequeña parte y el contrato se revisaría durante el año siguiente.
Los ordenadores de la empresa concesionaria del servicio estarán conectados con los del Ayuntamiento, para que en todo momento haya constancia de lo que se recauda en tiempo real.