MARÍA JESÚS GALINDO
El mercado Gisbert amaneció ayer con las persianas de varios puestos reventadas. "Entraron a ciegas buscando dinero. Forzaron la cerradura de una puerta lateral e hicieron palanca. Han sido más los destrozos que el dinero que se han llevado, porque lo único que había en las cajas era el cambio del día", señaló Joaquín Espejo, presidente de los comerciantes de Gisbert y uno de los afectados por el robo.
Los ladrones, al menos dos personas, reventaron media docena de persianas, incluso las de algunos puestos vacíos. "Tengo cinco pesos y cada uno vale unos 1.200 euros y tampoco se los han llevado. Han cogido unos 100 euros como mucho", explicó Espejo, quien regenta una pescadería.
Pedro Sánchez, propietario de una frutería, señaló: "No sabían donde entraban, a mí me han cogido unos 40 euros del cambio". A su vez, el propietario de la cafetería, Pedro Segado, se encontró el expositor movido y bolsas en el suelo. He echado en falta alguna botella y unos 200 euros", explicó.
Los comerciantes pedirán al Ayuntamiento que cierre las puertas laterales "porque no es la primera vez que la abren". Algunos sí tienen seguro, pero otros tendrán que pagar los destrozos. A primera hora de la tarde, encargados de una empresa de cerramientos arreglaban las persianas de los puestos.