M. G.
Mil colores Las Pindongueras comenzó siendo una comparsa de amigos y vecinos del barrio de La Concepción cuando se creó hace cuatro años, pero el buen rollo que transmiten y sus ganas de pasarlo bien han logrado extender su área de influencia por Galifa, Perín y la Urbanización Mediterráneo, entre otros lugares. "Ahora tenemos un popurrí de afiliados", asegura la presidenta de la comparsa, Laura Ferrer.
El motivo por el que se animaron a crear este grupo en 2007 está claro: "Hay que participar para lograr que las tradiciones y las fiestas se mantengan. Si todos nos limitamos a mirar, al final se perderán", asegura Laura Ferrer.
Esta comparsa no cuenta con el apoyo de ninguna empresa, se autofinancia y preparan sus propios trajes. "Comenzamos a trabajar en marzo y ahora estamos liadas con las alas de las ninfas. Ahora la cosa está más difícil por la crisis, pero sacrificamos nuestro tiempo, nuestro trabajo y a nuestras familias para que la comparsa salga bien. Después, cuando vemos que el Carnaval no recibe todas las ayudas que se merece, nos desanimamos un poco, pero ni eso ni la crisis nos quita las ganas de salir", afirma la presidenta.
Precisamente, la crisis ha puesto de manifiesto, según la presidenta de Mil Colores, la falta de apoyo que el Carnaval recibe de algunas instituciones. "La comisión lo está haciendo fenomenal, a pesar de lo difícil de la situación que atravesamos, pero no se puede decir lo mismo de la Administración. Si nosotros ponemos toda la carne en el asador, ellos deben hacer lo mismo. Aquí todos nos apretamos, y ellos también deberían", afirma Laura Ferrer.
A pesar de la crisis, Mil Colores espera contar el próximo año con un mínimo de ocho miembros más que en esta edición y es que a nivel popular el Carnaval está más vivo que nunca.
"Va muchísima gente a vernos y el nivel de participación en las comparsas también es muy alto. Por ese lado, se puede decir que el Carnaval está muy bien", precisa Laura Ferrer.
A la presidenta de Mil Colores no le ha hecho demasiada gracia que este año no puede haber coches, aunque sea camuflados en el desfile, "aunque si es por el bien general del Carnaval y porque los grupos se luzcan más, lo aceptamos".