MARÍA JESÚS GALINDO
Cuando aún no se ha cumplido un mes desde que se inauguró la pista de skate en la zona de juegos de Carlos III, los vecinos ya reclaman al ayuntamiento de Cartagena que la cierre "y no sólo por los ruidos nocturnos y el botelleo, sino también porque ya hemos visto a varios jóvenes fumando porros en el recinto", señaló un portavoz de los residentes.
Los más afectados por esta situación son los residentes del edificio Club Santiago II, un inmueble en el que viven 27 familias, muchas de ellas son matrimonios jóvenes con niños pequeño. "Desde mi ventana veo como se lían los porros y se los pasan unos a otros. Sospechamos que además de consumo, también puede haber menudeo de sustancias estupefacientes", aseguró uno de ellos.
En abril de 2009, nueve meses antes de que se inaugurase el citado recinto -que se abrió a falta de ultimar varios detalles el pasado 5 de enero- los vecinos enviaron un escrito al Ayuntamiento en el que pedían que se contara con ellos antes de poner en marcha la pista.
En aquel momento ya pidieron de que la pista se cerrase con un cercado y que la puerta de acceso estuviese lo más alejada de las viviendas más próximas. También solicitaban un horario de apertura y cierre para el recinto y que la policía local vigilase las instalaciones y se instalasen aseos y papeleras y cámaras de vigilancia en el recinto para impedir el trapicheo y consumo de drogas y alcohol.
Asimismo, demandaban que se controlase el sistema de iluminación con un temporizador para evitar que las luces estuviesen encendidas las 24 horas y que se colocasen paneles acústicos similares a los que existen en las autopistas para amortiguar los niveles de ruido durante el día.
Ahora la indignación vecinal ha aumentado "porque el día a día de la pista de skate que tenemos que aguantar, confirma lo que preveíamos. Si en un mes y medio el Ayuntamiento no cierra o traslada la pista, acudiremos al Contencioso", advirtió un portavoz de los afectados.