JESÚS VIARTOLA
Los concejales díscolos del PSOE, Juan Luis Martínez y Carmen Martínez, abandonan el grupo municipal socialista (del que ya estaban apartados como medida disciplinaria) voluntariamente después de que la Ejecutiva regional haya enviado a Madrid una propuesta para expulsar al primero del partido. Pese a ello, mantienen su militancia y no renunciarán a sus actas de concejales -gracias a las que cobran cada uno mil euros netos al mes- y quedarán como ediles no adscritos, es decir, que no podrán formar un grupo mixto. Sólo tendrán por el momento derecho a presentar y debatir sus mociones.
Juan Luis Martínez explicó ayer en rueda de prensa que su renuncia a seguir perteneciendo al grupo municipal no quiere decir que se aparte del PSOE. Es más, aseguraba sentirse "mas socialista que nunca" después de haber adoptado tal decisión. Será la Ejecutiva federal del partido la que ratifique -o no- la propuesta de la Ejecutiva regional, a la que acusa de "plegarse a las presiones orgánicas de Cartagena. Esta es la factura que el secretario general, Pedro Saura, tiene que pagar por recibir el apoyo de Cartagena para continuar al frente del partido", añadió.
Esta crítica fue sólo una de una larga lista de actuaciones que, en su opinión, deslegitiman al equipo socialista de Cartagena para hacer oposición: "La portavoz, Caridad Rives, se niega a dar cuentas de la gestión del dinero que recibe el grupo de las arcas municipales; se ha contratado a una persona que ya prestó servicios en el grupo la pasada legislatura, que no fue ni un sólo día a trabajar y a la que se pagará un salario de 12.000 euros anuales; los censos de militantes están hinchados con personas fallecidas, como una señora que murió el 22 abril de 2002 y el 10 de abril de 2007 pagaba aún cuotas; en el 40% de las mesas electorales de las pasadas europeas no había apoderados socialistas, incluso la portavoz, que debía haber estado en la mesa de Carmelitas, no apareció en todo el día; la campaña electoral de las municipales dejó una deuda de 27 millones de pesetas que avalaron personalmente ocho de los nueve concejales; existen denuncias de personas que aseguran que se le están pasando recibos con las cuotas del partido y nunca han sido militantes; y no existe en Madrid ningún expediente abierto al edil Manuel Torres por usar un pagaré del partido para pagarle unas obras personales a su cuñado", según el concejal.
Martínez llegó a afirmar que, cuando él llegó al grupo socialista, "había personas que cobraban sobresueldos de una caja B", aunque admitió que no podía demostrarlo.
Muchas de estas actuaciones han sido puestas en conocimiento de la Ejecutiva federal del partido, señaló Martínez, quien aseguró que no tiene previsto crear su propia formación política.