M. J. G.
Tras aclarar que no va a votar a ninguno de los candidatos que se presentan para sustituirle como decano del Colegio de Abogados de Cartagena "para guardar la más estricta neutralidad", Luis Ruipérez aseguró. "A mi sucesor "le pido prudencia, sobre todo, las primeras semanas, y el trabajo y la capacidad que se le supone a partir de entonces".
Añadió que su balance "es muy positivo por el mayor prestigio de la abogacía, así como por las relaciones con las instituciones" y destacó la creación de nuevos órganos judiciales y la aprobación de estatutos y normas de regulación del Colegio. Asimismo, subrayó la constitución de la fundación de la Escuela de Práctica Jurídica, "que ha crecido y se ha consolidado, a nivel de cursos de formación incluso on-line", así como las bases de datos de legislación y jurisprudencia. Señaló que se han doblado los abogados del turno de oficio: "Fuimos los primeros en firmar un acuerdo con el Catastro para desarrollar las peticiones telemáticas para el turno de oficio".
Lo más frustrante para Ruipérez, quien ha combinado el decanato del Colegio, con la vicepresidencia del Consejo General de la Abogacía, algo que no ocurría en más de 160 años de vida del órgano colegial de Cartagena, es no haber conseguido un centro penitenciario en la comarca, aunque se mostró satisfecho "porque se han puesto los cimientos para desdoblar la sección de la Audiencia".