ANDRÉS TORRES
No es el Gordo de la Navidad -aún quedan unos días para el sorteo-, pero para los afortunados de Cartagena a los que les ha tocado el primer premio de la Once, como si lo fuera. Ha sido la vendedora María Encarnación Ramírez Sánchez, que tiene su quiosco de venta en la calle Ramón y Cajal, frente al Bar Orsi, la que ha llenado las casas de varios de sus vecinos de miles de euros.
Esta mujer ha vendido 45 cupones del número 87339, agraciados con el premio a las cinco cifras en el sorteo de la noche del 15 de diciembre y cada uno de ellos vale ahora nada menos que 35.000 euros. En total, Encarnación ha repartido más de millón y medio de euros.
La vendedora se mostraba ayer feliz de haber traído la suerte a 45 familias de la Barriada Cuatro Santos de Cartagena. "Llevo 28 años vendiendo cupones y es la primera vez que doy un premio tan importante. Estoy contentísima", señaló.
Encarnación prefiere no desvelar la identidad de los clientes a los que les ha podido vender los cupones agraciados, pero asegura que se trata de gente humilde y trabajadora, a los que les viene muy bien el pellizco económico para estas fiestas navideñas.
La propia lotera afirma que a sus clientes habituales les ha tocado el Gordo por adelantado y se alegra por ellos.
Asegura que a lo largo de sus años como vendedora ha dado algunos premios, pero todos mucho más pequeños. Espera que después de 28 años, empiece a cambiar también su suerte y siga repartiendo millones.