MARÍA JESÚS GALINDO
El almacén de tronos de la cofradía marraja en el Palacio de Nicodemo del barrio de San Ginés se convirtió ayer en un ejemplo de la solidaridad morada con los más necesitados. Y es que como cada año, desde 1987, los cofrades marrajos llevaron a cabo su tradicional recogida de alimentos. Esta iniciativa fue puesta en marcha por el entonces hermano mayor de los marrajos, Pedro Ferrández Flores, y desde entonces los morados son fieles a esta tradición.
En total recogieron 3.800 kilos de alimentos, 300 kilos más que en 2008, en su mayoría de productos no perecederos, como legumbres, aceite, bebidas y dulces, entre otros artículos. Antaño esta campaña se celebraba en el almacén del callejón de Bretau, pero desde hace unos catorce años se trasladó al Palacio de Nicodemo "debido a que aquí es mucho más cómodo para la gente acceder con el coche y no tienen tanto problema como en el centro para encontrar aparcamiento", destacó el hermano mayor marrajo, José Miguel Méndez, quien pasó toda la jornada entre los cofrades que acudían a su cita anual en San Ginés.
Además de los alimentos, también se recogieron unos 2.200 euros para colaborar con la Casa Hogar Betania de la Fundación Marraja, donde residen nueve ancianos. "Cada una de las 18 agrupaciones pone 120 euros y también traen dinero algunos marrajos que quieren colaborar", precisó.
Y como no podía ser de otro modo, la campaña se convirtió en un momento de reencuentro para muchos morados que aprovecharon para tomarse un asiático y unos dulces en compañía de amigos y familiares. "Animé a todos en la junta de mesa a que vinieran con sus hijos y nietos. Hay un ambientazo tremendo", señaló. Nada más terminar, los camiones de Cáritas de San Diego y de Santa María recogieron los alimentos para empaquetarlos y repartirlos entre los más pobres.