M. J. GALINDO
La unidad de marcapasos del hospital Santa María del Rosell de Cartagena ha aumentado en los últimos años el ritmo de implantes de estos dispositivos "debido en parte al aumento de la esperanza de vida de la población", explicó Francisco Jiménez, responsable de este servicio que atiende al año a un millar de pacientes.
El Colegio de Médicos de Cartagena celebró ayer una mesa redonda moderada por el jefe del servicio de medicina intensiva y unidad de marcapasos del Rosell. Desde su creación en 1991, los profesionales de esta unidad han implantado 2.000 marcapasos.
El número de implantes ha crecido en los últimos años "debido además de a la mayor longevidad de la población, al aumento de indicaciones con esta terapia", precisó el doctor Jiménez.
Los avances tecnológicos que se han producido en los últimos años por los fabricantes de marcapasos han propiciado "un seguimiento de estos pacientes que cada vez es más fácil y seguro y que puede hacerse desde el propio domicilio", argumentó el responsable de la citada unidad médica.
La media nacional de implantación de marcapasos está en 708 dispositivos por cada millón de habitantes, una cifra similar a la registrada en el área de salud de Cartagena.