MAR GÓMEZ
Medio centenar de padres y estudiantes del colegio San Antonio de Padua se manifestaron ayer en Cartagena, frente a la empresa de los propietarios del centro escolar, para exigir que la escuela se venda a la cooperativa de profesores y evitar de esta forma que salga a subasta el día 23.
Los padres denuncian que los propietarios del colegio han sido denunciados por no pagar a la empresa constructora y que ahora son los estudiantes y los profesores los que corren el riesgo de quedarse sin centro. "El juez ha sacado a subasta el colegio y no sabemos qué va a ocurrir. En el centro hay 400 alumnos, entre los que hay cinco de aula abierta y veinte de integración, que difícilmente se van a recolocar en otros centros", explicó Águeda García, portavoz de los padres.
Los manifestantes se concentraron en el número 20 del paseo Alfonso XIII, donde se encuentra la asesoría de los hermanos Saura, propietarios del centro, y posteriormente se dirigieron a la Asamblea Regional, donde fueron recibidos por los representantes políticos.
"Queremos aprovechar que los políticos de la Región están aquí para explicarles lo que nos ocurre y ver si alguien decide dar un golpe en la mesa y solucionar nuestro problema", precisó Águeda García.
Los padres temen que si el centro sale a subasta se cierre de forma inmediata. De hecho, las subvenciones del concierto que reciben por parte de la consejería de Educación están embargadas, "por lo que subsistimos gracias a las aportaciones voluntarias de muchos padres", aseguró García.
Para evitar la subasta, los profesores formaron una cooperativa y ofrecieron a Globalis Desarrollo Ocupacional, que es la actual propietaria del centro, cinco millones de euros, explicaron los padres.
"Sin embargo rechazaron esta propuesta asegurando que ellos iban a encontrar una solución para evitar la subasta. Llevamos cinco años con este problema y en este tiempo no han encontrado una solución y ahora quieren hacerlo en apenas unos días. No nos lo creemos. Pensamos que lo único que quieren es conseguir más dinero por el colegio", dijo la portavoz de los padres.
Los manifestantes se quejan de que Educación se ha comprometido a mantener el centro abierto durante este curso, pero no les da garantías sobre los próximos años. "Eso no es lógico. Queremos una solución definitiva", subrayó García.