MARÍA JESÚS GALINDO
¿Tiene el PP dos varas de medir? Esta es una pregunta que se llevan haciendo varios días muchos militantes populares, algunos de ellos incluso miembros de la ejecutiva del partido y del equipo de Gobierno. Y es que el vicealcalde del Ayuntamiento, Agustín Guillén, conocido entre algunos de sus compañeros como 'Dios' por el poder que ha ido acumulando a lo largo de varias legislaturas, parece 'blindado' o más bien superprotegido por la alcaldesa Pilar Barreiro, de forma que logra salir airoso de todas las polémicas.
No hay que olvidar que Guillén, antes de que el ex edil Enrique Pérez Abellán presentase su dimisión -por haber cometido un error político, al menos desde el punto de vista ético, al recomendar a su hijo para que redactase y dirigiese cuatro proyectos del Plan E- asumió su responsabilidad sin titubear, ya que la adjudicación de esos proyectos al vástago de Pérez Abellán llevaba su firma.
Sin embargo, y pese a estar en Madrid, en su escaño como diputada en el Congreso, Barreiro dio instrucciones para que Guillén cerrase la boca y su papel en el asunto pasase a un segundo plano. "El responsable fue Enrique, que recomendó a su hijo, y no otro", precisó bien claro entonces la alcaldesa.
Por si había alguna duda, la Fiscalía resolvió que no hubo delito en el caso de Pérez Abellán. Y no fue una infracción penal, sino un error de ética política lo que le costó el cargo a un hombre que ha acompañado a Barreiro legislatura tras legislatura.
Ahora Guillén tiene que acudir ante el juez como imputado acusado de un presunto delito de prevaricación por autorizar una licencia en una zona protegida por el PORN de la Muela, sin el informe necesario de la Comunidad. Sonriente y dispuesto a dar explicaciones, Guillén asumió el caso diciendo que "fue un error que se subsanó rápidamente". Y ya está (...), hasta cierto punto, porque el 12 de enero tendrá que explicárselo al juez. En las filas del PP se preguntan que, si todo fue un error tan evidente, ¿por qué se le cita como imputado? y ¿cómo se sacrificó a Pérez Abellán y a Guillén no le ocurre nada? Son casos diferentes, dicen algunos. El vicealcalde está imputado por la denuncia de un particular que tiene más de 14 expedientes urbanísticos incoados y cree que este mal sueño es producto de la venganza de un promotor. Pérez Abellán había caído en desgracia ya hace años porque sus ansias de poder le podían y fueron públicas y notorias, mientras que Guillén nunca ha querido destacar siendo la mano derecha de su jefa.