En medio del gran revuelo que ha provocado en el Ayuntamiento el hecho de que el vicealcade, Agustín Guillén, esté citado a declarar como imputado por un presunto delito de prevaricación, y con el puesto de la asesora de Cultura, Lolo Galindo, colgando de un hilo, el vicealcalde guarda silencio y, a juzgar por sus más próximos, no está ni remotamente preocupado.
Sin ir más lejos el pasado fin de semana, después de dar explicaciones sobre su relación con el citado caso, Guillén estuvo en San Sebastián y esta semana se fue a Barcelona a ver el fútbol.
Tiene el apoyo del equipo de Gobierno, el mismo que en las últimas horas ha mostrado signos de preocupación por los tintes que está tomando este caso.