ANDRÉS TORRES
La empresa Cartagena de Montajes Industriales (CMI) debe desalojar los terrenos que ocupa en la rambla de Benipila, junto al centro comercial Eroski, desde el año 1940. Así se lo indicó ayer el secretario judicial en cumplimiento de una sentencia que determina que los propietarios de esos terrenos son la promotora Emasa y dos hermanas, propietarias de CMI, de forma proindivisa, y que esta empresa no cuenta con la autorización para instalarse allí.
Los representantes legales de Emasa, acompañados por el personal del juzgado, tomaron ayer posesión del terreno, a pesar de que les pertenece desde el año 1999, informó una portavoz de la promotora. Y, ahora, corresponde a la empresa desmontar toda la maquinaria almacenada en las naves para abandonarla.
La prima de las otras dos propietarias del terreno, Josefa Conesa, afirma que la empresa lleva en este lugar desde 1940 y sostiene que dependen de ella 60 trabajadores, algo que ponen en duda en Emasa, ya que afirman que las naves están abandonadas y no se lleva a cabo ninguna actividad.
Conesa admite que la parte de los terrenos son de Emasa, pero quiere llegar a un acuerdo para que la empresa de sus primas continúe su actividad.