MAR GÓMEZ
La presencia de ratas en el entorno de la Muralla del Mar, la calle Real y la plaza San Francisco, entre otras zonas del casco antiguo, ha puesto en alerta a los vecinos que reclaman al Ayuntamiento que tome medidas de forma inmediata para acabar con los roedores.
"Hay muchísimas ratas por toda la zona. El lunes de madrugada entró una en mi casa, y vivo en un tercer piso. Se comió un muñeco y después se largó. En el séptimo de mi bloque también entraron. Son animales de entre veinte y veinticinco centímetros. Esto es algo que no se puede tolerar", explica María Antonia, una vecina de la Muralla del Mar.
La empresa de desratización Monter ha tenido que actuar esta semana en dos bloques de viviendas de la Muralla y en varios más de la calle Real.
Fuentes de esta compañía indicaron que la presencia de roedores es normal en esta época del año, a pesar de que generen mucha alarma entre los vecinos. "Con el cambio de temperaturas es cuando suelen salir los roedores. El año pasado tuvimos mucho trabajo entre octubre y noviembre, pero este año se ha retrasado debido al buen tiempo que hemos tenido hasta ahora. En noviembre, hemos comenzado a tener muchas más llamadas debido a la bajada de temperaturas. Las ratas llegan a las viviendas a través de las paredes de los edificios", explicaron fuentes de esta empresa.
A pesar de que sea normal la presencia de roedores por el cambio de temperatura, la situación indigna a los vecinos, que consideran que el Ayuntamiento debería tomar medidas más contundentes y desratizar antes de que las ratas lleguen a las viviendas.
Los vecinos de la calle Real se están viendo especialmente afectados, ya que al cambio de tiempo se unen las obras.
"De acuerdo que está todo levantado, pero hay que hacer algo. No se puede consentir que las ratas se paseen por la Muralla del Mar o por las fachadas de los edificios de la calle Real como las hemos visto. Es que hace poco, incluso había niños en la plaza San Francisco persiguiendo a dos roedores", destacó una vecina.
Fuentes municipales aseguran que no han recibido quejas desde septiembre y piden a los vecinos que les informen si ven roedores para actuar de forma inmediata.