MARÍA JESÚS GALINDO
La negociación sobre la rebaja de las retribuciones salariales de los funcionarios, entre el Ayuntamiento y los sindicatos municipales se encuentra en punto muerto. El edil de Hacienda, José Cabezos, se levantó ayer la mesa de negociación -la segunda desde que antes del verano anunciase a los sindicalistas que, debido a la crisis, las arcas municipales no podían asumir el incremento de 60 euros aprobado en 2007 y ratificado por la Junta de Gobierno- "porque la propuesta de los sindicalistas podría hipotecar los presupuestos de 2012", dijo.
Si el miércoles, Cabezos les propuso un aumento de 20 euros en 2010 y no les aclaró cuándo ni cómo se les abonaría el resto, ayer se presentó con una subida de 30 euros a partir de enero, otros 30 euros en 2011 y otros 30 euros en 2012 en concepto de atrasos.
Asimismo, reiteró su decisión de no autorizar más horas extra -al margen de las horas de RED pactadas entre los sindicatos y el Ayuntamiento para Policía, Bomberos y brigadas- y se comprometió a finalizar antes de que acabe el año la regulación de la carrera administrativa, pero aplazando sus efectos económicos a 2012.
Según un comunicado del Ayuntamiento, los sindicatos contestaron que sólo aceptarían esas condiciones si se incluye una cláusula de revisión salarial para su aplicación en 2011 y si se aplican en 2012 las subidas salariales derivadas de la aplicación de la carrera administrativa. Asimismo, supeditaron el acuerdo a la entrada en vigor desde enero de 2010 de los puntos del acuerdo de condiciones de trabajo ya aceptados, aunque éste no esté cerrado.
Cabezos aseguró: "Me he levantado de la mesa por responsabilidad. Asumir esas propuestas podría suponer una hipoteca sobre los presupuestos de otra legislatura". Añadió que el acuerdo de condiciones de trabajo de 2008 "sólo puede aplicarse cuando concluya la negociación".
Por su parte, los sindicatos aclararon "no estábamos negociando la subida salarial, que ya se aprobó en 2007, al igual que la cláusula de revisión salarial".
"Está por negociar si la regulación de la carrera administrativa puede tener efectos económicos en 2012, ya que hay que establecer cuántos años de antigüedad son necesarios para que se incremente el complemento específico en las nóminas. Nos hemos bajado los pantalones en todo y cuando hemos dicho que sí y, sin hablar de dinero, nos ha dicho que no y que ya nos llamaría", señaló Segado.
Pérez recordó que la carrera administrativa lleva 15 años pendiente y que la impresión que nos dio el edil "es que no esperaba que dijéramos que sí a sus condiciones".