MARÍA JESÚS GALINDO
Los sindicatos municipales están dispuestos a sentarse con el edil de Hacienda, José Cabezos, para negociar una moratoria en la subida salarial que el Ayuntamiento se comprometió a pagar a los funcionarios en 2010 y que asciende a 60 euros con una cláusula de revisión a final de año.
Sin embargo, el presidente de la Junta de Personal del ayuntamiento de Cartagena, Valentín Pérez, advirtió de que los funcionarios "no son los únicos que tendrán que ser comprensivos con los problemas de liquidez de las arcas municipales". De este modo, advirtió a Cabezos, que las centrales sindicales están dispuestas a negociar, pero no a costa de gravar a los que menos ganan. Cabezos comentó antes del verano al presidente de la Junta de Personal que había que renegociar la subida ya que esta asciende a un millón de euros y el Ayuntamiento no tiene ese dinero. El acuerdo firmado en 2007 supuso una subida de 40 euros ese año y 70 más en 2008.
Pérez advirtió de que el equipo de Gobierno también "tendrá que hacer sus sacrificios" y apretarse el cinturón "en cuestiones como la partida destinada a las obras del Auditorio o el sueldo de los tres directores generales" que Barreiro nombró a principios de esta legislatura. Aseguró que "los funcionarios somos los primeros en aceptar que en momentos de crisis hay que ajustar las subidas un poco", pero añadió: "queremos que los recortes sean progresivos y afecten más a los empleados de las escalas superiores y no a los mileuristas". El presidente de la Junta recordó que este año el Ayuntamiento no ha sacado nuevas plazas en la oferta de empleo y tampoco ha amortizado las jubilaciones.