Los trastornos de salud causados por la exposición constante y prolongada al amianto se encuadran en la denominación genérica de asbestosis y afectan a los pulmones. Miles de trabajadores de todo el mundo de distintos sectores, sobre todo del naval, estuvieron expuestos a este material sobre todo entre los años 70 y 80 sin las suficientes medidas de seguridad, lo que les ha hecho desarrollar posteriormente la enfermedad. La asbestosis puede desembocar en un tipo de cáncer denominado mesotelioma. En los casos menos graves, se forma tejido cicatrizal en el pulmón, lo que hace que este órgano pierda elasticidad y que el enfermo no pueda respirar con normalidad, por lo que es muy incapacitante.