J. V.
"Padre, muestra tu hijo al pueblo de Roma". Con estas palabras, el sacerdote de la Legión Universitas hacia pública ayer la incorporación a la 'sociedad festera' de los niños nacidos en el último año hijos de miembros de tropas y legiones. Y es que, pese a tratarse de un acto incluido en la agenda romana, también los carthagineses participaron en el acto que se celebró en la plaza del Ayuntamiento llevando a sus cachorros ante los dioses romanos para que dejaran su huella en un particular certificado, que acredita su 'bautizo' festero.
Los pequeños, todos ellos ataviados con trajes de época, pasaron uno por uno por las manos de los sacerdotes, que después de pedir a los padres o los padrinos que depositaran a su hijo en el ara, mojaban las manos de los niños en un tampón de tinta para que pudieran 'firmar'. Después, los padres elevaban sobre sus cabezas a los pequeños para que todos los vieran. A ambos lados del escenario habilitado en la puerta del Palacio Consistorial, en cuya parte delantera se acumulaban las ofrendas de frutas, dos festeros que representaban a los dioses romanos bendecían el acto.
Gran parte del público que acudió a mediodía de ayer a presencia el acto eran familiares y amigos de los pequeños festeros, que observaban orgullosos cómo los niños eran presentados en sociedad. Aunque la mayoría de los pequeños aceptaba de buen grado que lo levantaran sobre las cabezas de sus padres, algunos no ocultaban su incomodidad, aunque tampoco protestaron mucho.