EFE
La empresa pública de construcciones navales Navantia se encuentra negociando en la actualidad con su homóloga francesa DCNS el acuerdo de colaboración para la transferencia de tecnología de cinco submarinos de la clase Scorpene para Brasil, informó ayer un portavoz de la factoría pública en Cartagena.
Los presidentes francés y brasileño, Nicolás Sarkozy y Lula da Silva, respectivamente, cerraron el lunes en la capital del país suramericano un contrato de material militar que incluye esos sumergibles. El acuerdo sobre tecnología militar por importe de 8.700 millones de euros incluye un programa de cinco submarinos Scorpene en el que participaría el astillero cartagenero de Navantia.
Los responsables de ambas empresas de construcción naval negocian estos días los detalles de una colaboración que todavía no está cerrada, confirmó ayer un portavoz de Navantia.
Las relaciones entre el astillero de Cartagena y el de Cherburgo no pasan por su mejor momento tras la denuncia presentada por los franceses, que quieren ser incluidos en el programa de construcción de los submarinos de la serie 80 para la Armada española. Navantia sostiene que se trata de un diseño propio y trata de mantener el consorcio por el que se han construido submarinos de la clase Scorpene para Chile y Malasia, además del contrato de transferencia de tecnología para la India.
Navantia siempre ha negado haber plagiado el submarino Scorpene -diseñado y fabricado conjuntamente con la compañía francesa DCNS- en el desarrollo del proyecto del sumergible S 80, el primer buque de propulsión independiente del aire (AIP) español, y ha manifestado en numerosas ocasiones su "máxima voluntad de diálogo" con el fabricante naval galo.
El submarino S 80 es "radicalmente de Navantia", afirmaba el pasado mayo un portavoz de la empresa, que rechazó a su vez la posibilidad de que la compañía que preside Juan Pedro Gómez Jaén haya "plagiado" el submarino Scorpene para poder desarrollar este nuevo sumergible. Tras negar los hechos, que el astillero galo DCNS atribuye a Navantia en una denuncia presentada en octubre de 2008 ante el Tribunal de Arbitraje de París, el portavoz afirmó que el contencioso con la firma francesa "se debe solucionar" porque afecta a un proyecto "de éxito" como el submarino Scorpene, del que ambas empresas han vendido conjuntamente diez unidades a tres países diferentes.
El portavoz de los astilleros españoles recordó que ambas compañía son "socios desde hace mucho tiempo".