MARÍA JESÚS GALINDO
Trabajarse el cuerpo durante meses en el gimnasio, además de hincar los codos para superar la prueba escrita, son dos de las condiciones que reúne la mayoría de las 319 personas, la mayoría jóvenes y del sexo masculino, que ayer se presentaron en el Parque de Seguridad dispuestos a concurrir a la oposición municipal para ocupar quince plazas del Cuerpo de Bomberos de Cartagena.
Los primeros 50 aspirantes están citados hoy, a las ocho de la mañana, para hacer las pruebas físicas que son eliminatorias. El resto se irá examinando en los próximos días hasta el miércoles, 16 de septiembre.
Se esperaba una afluencia masiva de aspirantes: más de 750 jóvenes de los 828 que se inscribieron en la convocatoria. Sin embargo, hace poco se hizo una oposición similar en Almería y muchos de ellos lograron aprobar, señaló ayer uno de los veteranos. No todo el mundo reúne las condiciones necesarias para ser bombero, así que estos jóvenes se presentan a todas las convocatorias que pueden.
La crisis económica y la estabilidad que ofrece el contar con el sueldo de un funcionario no parecen los únicos objetivos de estos jóvenes, quienes además de entrar en el mercado laboral tienen pasión por el riesgo y han soñado en más de una ocasión con ponerse el casco de bombero y enfrentarse al fuego.
En esta situación se encuentran algunos de los aspirantes, como un joven de Alicante que se presenta junto con otros tres amigos más. "Nos presentamos a todas las pruebas que hay en una radio de dos horas en coche desde Alicante", indicó. Algo similar le pasa a una joven de Alcantarilla, que se presenta después de estar preparándose durante cinco años. "Es algo que siempre quise hacer y quiero intentarlo", señaló.
Diez segundos para ellos y doce para ellas. Es el tiempo máximo que hoy tendrán para trepar por una cuerda apoyando sólo las manos, algo complicado para uno de los aspirantes que ayer comentaba que tenía lesionada una muñeca. "He trabajado en la alimentación y en la construcción, pero esto es lo que me gusta", dijo, mientras otro confesó: "Yo he dejado mi puesto como fontanero para prepararme a fondo. Es lo que siempre he querido hacer".
Además, tendrán que subir el equivalente a cuatro pisos con un lastre de 20 kilos y atravesar un laberinto de humos a oscuras, entre otras pruebas. Los finalistas se volverán a enfrentar en la prueba escrita. El jefe de Bomberos, Francisco Gómez, señaló que hace cinco años que no se convocaba una oposición. Cuando se hagan efectivas estas 15 plazas, la plantilla tendrá 118 personas.