CRISTINA CALVO
El turismo de cruceros no es por el momento la solución a las escasas ventas que los comercios del centro están teniendo en las últimas semanas, aunque algo de 'oxígeno' sí que les supone. Así lo comprobaron ayer los comerciantes con la llegada del crucero 'Boudicca', que estuvo en la ciudad desde primeras horas de la mañana hasta las cinco de la tarde y que trajo a 900 pasajeros. Este año, los cruceristas no han consumido más en agosto, que suele ser el mes más fuerte.
"Los cruceristas no suelen gastar mucho, pero este año con la crisis, han gastado mucho menos y se ha notado bastante. El verano pasado las ventas fueron mejores", afirma María del Mar Bañuls, responsable de Souvenirs Mar.
La calle Mayor es uno de los primeros lugares en ser visitado por los turistas por su proximidad al puerto y alberga numerosos establecimientos, como cafeterías, bares, tiendas de ropa, algunas zapaterías, un estanco y varias tiendas de regalos. Sin embargo son precisamente las tiendas de souvenirs las más visitadas. "Los visitantes extranjeros y también algunos españoles no han abandonado el gusto por adquirir un recuerdo típico del país" afirma María del Mar Bañuls.
Pero si en algo coinciden todos los comerciantes del centro de Cartagena es en que este año han descendido las ventas de artículos caros. Los turistas se decantan en su mayoría por cosas baratas que no suelen pasar de cuatro o cinco euros, como postales, imanes, llaveros o mecheros, entre otros.
A este descenso en las ventas de productos caros hay que añadirle otro factor, el de la edad de los turistas que llegan con los cruceros."La gente joven suele hacer más gasto, sobre todo en zapatos, complementos, y ropa, mientras que las personas mayores sólo miran" afirma Ana Belén Gisbert, encargada de Toopsy.
En el sector hostelero también se ha notado un fuerte descenso de las ventas, que han sido mucho menores que las del año pasado. "Los turistas se sientan en las terrazas, pero apenas hacen gasto, un café, una limonada pequeña, pero poca cosa más" afirma Carmen Rubio, responsable de la heladería Italiana.
En tiempos de crisis, los turistas continúan haciendo cruceros, pero no gasta en los puertos en los que hacen escala. A finales del mes de julio los comerciantes tenían puestas sus esperanzas en la llegada de cruceros a la ciudad para hacer frente a las escasez de ventas. Sin embargo a menos de una semana para que termine agosto los comerciantes se han dado cuenta de que la llegada de cruceros no les ha permitido igualar los beneficios con respecto al año pasado.
"Este verano los cruceros han venido flojos, pero por lo menos son una ayuda, seria mucho peor si no vinieran" según Laura García dependienta del estanco en la calle Mayor".