SUSANA MENDOZA / CRISTINA CALVO
Un centro de día de personas mayores, farmacias, ferreterías, bares, estancos, ópticas y otros muchos establecimientos se encuentran rodeados de vallas en el segundo tramo de las obras de la calle Juan Fernández. Los comerciantes tienen miedo de perder más clientes con las obras de urbanización y renovación de servicios porque los accesos a las tiendas son limitados.
El tramo comprendido entre Reina Victoria y el Paseo Alfonso XIII, en el que comenzaron ayer las obras, se une al que ya estaba cerrado, por lo que hay casi un kilómetro de calle cortada.
"Cuando cambió el sentido de la calle ya perdimos muchos clientes. Entonces nos reunimos todos los comerciantes de Juan Fernández y pedimos que la dejaran como estaba, pero no sirvió de nada. Ahora no nos vamos a manifestar, porque sabemos que seguirán haciendo lo que quieran. Es una pena ver el tramo que ahora está en obras, porque está totalmente muerto", explica Pilar García, encargada de la Ferretería Femako. Por el contrario, en el centro de día de personas mayores agradecen que las obras se hagan en estas fechas, "porque en verano la gente está en las playas y por aquí no pasa casi nadie".
Por su parte, el responsable de la Peluquería Antonio, situada cerca del cruce con Pintor Balaca, comenta que "las obras no van a beneficiar en nada. Lo pasaremos mal, pero espero que quede bien la calle. Los clientes fijos seguirán viniendo, aunque perderemos a los eventuales".
Los trabajos de reposición de las conducciones del alcantarillado y las tuberías de Juan Fernández se incluyen dentro de las obras del Plan E, con un presupuesto de 2,3 millones de euros, y está previsto que terminen en diciembre.
En principio, según el concejal de Infraestructuras, José Vicente Albaladejo, no se sabe cuánto tiempo van a durar, "porque estos trabajos a veces dan complicaciones, tal y como ha ocurrido en el tramo de los Juncos". Sin embargo, asegura que se pretende que estén terminadas para el comienzo del curso escolar. "Lo que queremos es trabajar en agosto para que las molestias sean las menores".
Sólo se ha cortado el centro de la calle, porque es donde están las tuberías, y se respetarán los cruces con Jiménez de la Espada y Pintor Balaca. Aun así, los comerciantes temen no sólo perder clientes mientras que esté cortada la calle, sino que les ocurra como a algunos del tramo de Los Juncos y tengan que cerrar.