CRISTINA CALVO
Los comercios de la ciudad no han hecho la caja que esperaban durante el mes de julio, pese a que el inicio de la temporada rebajas comenzó con descuentos de hasta el 70% en muchos establecimientos. Las expectativas del colectivo en agosto son bastantes flojas. "No esperamos mucho de este mes, la gente se va de vacaciones, salvo si viene algún crucero con turistas aunque estos miran más que compran", señaló el presidente del Centro Comercial Abierto (CCA), Antonio Sánchez Casado.
La mayoría de los comercios continúan reduciendo los precios en esta segunda temporada de descuentos que se prolongará hasta el 31 de agosto, pero las previsiones de los comerciantes no son nada alentadoras.
Los resultados obtenidos hasta la fecha no se corresponden con las expectativas que tenían los comerciantes. Las tiendas de ropa y calzado especialmente han sido las que más han notado el descenso de las ventas respecto a temporadas anteriores. Todos coinciden en que "la crisis se nota".
Virginia García, responsable de Ulanka, señaló: "La temporada ha sido más floja que otros años y la gente ha esperado a que pusiéramos los descuentos para venir a comprar". Y es que las ventas sólo experimentaron un aumento durante la primera quincena de julio, "pero no se han mantenido, lo que perjudica gravemente a los comercios y locales del centro de la ciudad. Las rebajas de este año son superiores a las del año pasado, pero las ventas apenas se han mantenido", destacó el presidente del Centro Comercial Abierto.
Del mismo modo, otros comerciantes consultados por esta redacción afirmaron que prácticamente ha desaparecido "el comprar por comprar, la gente viene sabiendo lo que necesita mientras que antes compraba simplemente porque había rebajas. Ahora ya no ocurre esto y la gente sólo compra lo que necesita".
Este balance negativo llama la atención, sobre todo, porque varios establecimientos se lanzaron desde las primeras semanas de julio con descuentos importantes de hasta el 70%, cuando lo normal es que al principio las rebajas oscilen entre el 20 y el 30%, aunque algunos se atrevan con descuentos del 50%, comentaron.
Sin embargo, a juicio de los comerciantes, la crisis económica no es el único motivo del descenso de las ventas. Varios establecimientos de la calle Mayor, como Sephora, Ulanka, Inside o General Óptica coincidieron en que otro factor negativo son las constantes obras en las calles de la ciudad, "ya que quienes no se van de veraneo prefieren ir a un centro comercial donde las condiciones climatológicas son más propicias para pasar el día que caminar por las calles del centro a pleno sol", estimaron.
Además, los comercios no sólo echan en falta más aparcamientos en el centro de la ciudad, sino que también reclaman una mejor señalización de los mismos.
Quienes sí parece que están haciendo su agosto, al menos a juzgar por la cantidad de clientes que tienen a diario, son algunas terrazas de las principales calles de la ciudad, como la calle Mayor y la calle del Carmen. Además, cuando llegan cruceros hay determinados locales, como el estanco de la calle Mayor en el que los clientes hacen cola en la puerta.
Los comerciantes confían en que el continuo trasiego de turistas que vive la ciudad alivie en parte las pérdidas, aunque son conscientes de que la mayoría de ellos suelen comprar recuerdos típicos y son pocos los que suelen hacer grandes desembolsos económicos.